sábado, 25 de febrero de 2012

Tres razones para no contratarte

Dibujo de Universo Pamp.

–Está bien, ya te llamaremos.
–¿En serio?
–Mira, te voy a ser sincero, mejor no esperes.
–¿Puedo saber por qué?
–¿En serio quieres saberlo?
–En serio.
–Está bien, te lo diré. No das el tipo que buscamos para este trabajo.
–¿Y cual es?
–No importa, no lo das.
–¿Por qué?
–Porque no hablas inglés.
–¿Y tú que sabes? si no me has preguntado.
–¿Hablas inglés?
–¿Importa eso para este trabajo?
–¿Lo hablas?
–¿Lo hablas tú?
–Bueno, no importa, ya te he dicho que no das el tipo.
–¿Por qué?
–Porque estas gordo.
–¿Por eso?
–Porque me caes mal.
–¿Por eso no me vas a contratar?
–¡Porque te estás follando a mi mujer!
–¿A tu mujer?
–¡Sí, a Lola!
–¿Lola es tu mujer?
–¿Te la estás follando?
–¿Importa eso para este trabajo?

martes, 31 de enero de 2012

Sonrisa rota

Dibujo de Universo Pamp.

Él se estaba preparando para hacerle su limpieza de boca anual.

Cuantas veces la había engañado y cuantas le había hecho daño. Sin embargo, ella se lo perdonaba todo. Siempre sonriendo, siempre feliz.
Era lo mínimo que podía hacer para compensarla.
Pero aquella vez, las mentiras y los engaños hicieron mella en su reír. Tendría que hacerle una endodoncia.
Se sentía culpable y no sabía como actuar.
Aprovecharía el momento, estando ella indefensa, con la boca abierta, para contarle la verdad.
Perforando la muela, no pudo esperar más y le dijo que lo suyo había terminado.
Se puso nervioso y se le fue la mano.

Fue la primera vez que la hizo llorar.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Mientras el cuerpo aguante

Dibujo de Universo Pamp.

Marisa nunca pensó que sería capaz de fugarse con el primer camión que parara.
Ella no se consideraba una princesa, por lo que no contaba con un príncipe que la rescatase. Se conformaba con aquel bruto peludo que la poseyó como un troglodita en celo. Por lo menos alguien la deseaba.
Como era de esperar, la dejó tirada en una gasolinera. Siempre era mejor que los desprecios que le hacía su marido.
Allí conoció a Manuel. Se le veía tan galán. Aunque todo el mundo sabe que los caballeros no paran en las gasolineras.
Se la llevó a la ciudad, donde las luces de fiesta iluminan la noche.
Para ella era un consuelo emborracharse con champagne en lugar de la botella de chinchón que escondía en el fregadero.
Bailó toda la noche, bailó sin parar, rodeada de pulpos sobones. Por una vez era el centro de atención. Hasta el cantante de la orquesta le guiñó el ojo. Seguro que se lo hace a todas, pero a ella le hizo sentirse guapa.

El gallo cantó y todo se esfumó, la noche, la ciudad, el cantante y el camionero. Solo quedaba aquella casa, perdida en la frontera, y aquel viejo exigiendo su desayuno a gritos.

Marisa barría la cocina esperando encontrar algún resto de confeti. Cada vez sus sueños eran más reales, y por eso sabía que algún día se escaparía.

martes, 29 de noviembre de 2011

Pequeño patito

Dibujo de Universo Pamp.

El pequeño patito tiene hambre. Pide a su madre un pedazo de tarta.
–Cuac –dice ella.
–La de fresa, mismamente –contesta él.
La madre suspira.
–Este chico va a acabar conmigo, ¿por qué no puede comer como los demás patitos?

domingo, 20 de noviembre de 2011

Desahucio

Dibujo de Universo Pamp.

–Abra, por favor, soy policía.
La puerta chirrió y el funcionario entró como si no pasara nada.
–¿Está usted ahí?
Los trastos empezaron a moverse.
–No se preocupe –dijo el policía–, me consta que en su condición de fantasma no puede hablarnos, pero hemos traído una vidente con nosotros.
La mujer entró y oteó cada rincón del desván.
–Si estás ahí, manifiéstate.
–¡Pues claro que me manifiesto! –gruñó– ¿Les parece que son horas de molestar a un espíritu que descansa en paz?
–¿Está ahí? –intervino el policía– pregúntele su nombre.
–Soy don Faustino Ripollez del Pozo –contestó.
–Dice que se llama Faustino.
–Don Faustino, si no le importa –increpó.
–Pídale el D.N.I.
–¿Con quien se cree que está hablando?
Faustino se estaba enfadando y la medium intentó calmar el ambiente.
–Oficial, comprenda usted que este hombre está muerto y no tiene ningún documento.
–¿Entonces no tiene escrituras de la casa?
Entró un hombre trajeado.
–¿Y este tío quien coño es?
–Faustino pregunta quién es usted –aclaró la mujer.
–¡Don Faustino, si no le importa!
El hombre se puso digno.
–Soy Gurriato Lebrel, abogado de la familia Pascual, que vive en esta casa. ¿Tiene usted algún derecho a ocupar esta buhardilla?
–Pero ¿que dice? ¡yo vivo aquí desde antes de la república!
–Dice que vive aquí desde hace mucho –tradujo la medium.
–Ya, ya, pero no tiene ningún papel que lo acredite, sin embargo mis clientes son los propietarios legales del inmueble.
Las paredes temblaron.
–Vamos a ver, don Faustino –intervino el policía-, no saque las cosas de quicio, los dueños de la casa se han quejado de usted, y tienen derecho a echarle de aquí.
–¡Pero si son ellos los que me fastidian con esa música infernal que ponen a todas horas!
–Faustino dice que son ellos los que molestan.
–¡Y dale, don Faustino, joder, don Faustino!
–Ya, pero él, como difunto, no tiene ningún derecho.
Faustino empezó a arrojar objetos contra la pared.
El policía quiso acabar con el asunto.
–A ver, don Faustino, le ruego que cese las actividades paranormales y abandone la casa. No me obligue a esposarle. Tengo aquí una orden de desahucio y un permiso del juez de traer un exorcista si es necesario.
–Pero ¿a donde voy a ir yo a estas alturas de la vida? –exclamó Faustino, desesperado.
–Ve a la luz, Faustino, ve a la luz –invocó la medium.
–¡A la mierda es a donde voy a ir!

domingo, 30 de octubre de 2011

Simón

Dibujo de Universo Pamp (esta vez repito dibujo).

–Simón, ven.
–¿Sabes quien soy?
–Claro, he venido a por ti.

–¡Hala! ¿Qué ha sido eso?
–Eso ha sido una mina anti persona, y tu la has pisado.
–Entonces, ¿estoy muerto?
–Me temo que sí.
–¿Iré al cielo o al infierno?
–No lo sé, ¿has sido bueno?
–Bueno, a veces le robábamos manzanas al señor Josué.
–Bah, eso no importa.

–¡Uala! ¿Qué es esa luz?
–Allí es a donde vamos.

–¡Como mola ese palo que llevas!
–No es un palo, es una guadaña.
–El padre de Samuel tenía uno como ese, era para segar el trigo.
–Yo también segaba trigo. Hace mucho tiempo.
–¿Y qué pasó?
–Que los hombres quitaron el trigo y pusieron minas como la que has pisado. Ahora siego vidas.

–¿Sabes que Samuel también pisó una mina? Pero él no murió, solo le quitaron la pierna.
–Lo sé, yo me la llevé.
–Pobrecito, a veces le pica y no se la puede rascar.
–Vaya, eso no lo sabía.
–Él lo llama el fantasma del dolor.

–Bueno, ya hemos llegado, a partir de aquí sigues tu solo.
–¿Veré a mis padres?
–No lo sé.
–Murieron en la guerra.
–Lo sé. Bueno, a lo mejor los ves.
–Gracias. ¿Te volveré a ver?
–No, no creo.
–Bueno, entonces adiós.
–Adiós Simón, me alegro de haberte conocido.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Muerta de cansancio

Dibujo de Universo Pamp.

Llegó a casa, dejó la guadaña en la entrada y se sentó un momento. Estaba agotada y le dolían los huesos. Entre las guerras y el cáncer, no había tenido ni un respiro.
Decidió darse un baño relajante. Sabía que dentro de un rato tendría que volver al trabajo.
Puso el agua caliente y sales de aromáticas, para quitarse el hedor a muerte.
Cuando se metió, su esquelético pie resbaló y se golpeó en la base del cráneo.

Despertó.
Estaba tirada en la bañera y el agua se había quedado helada. El teléfono no dejaba de sonar.
Le entró la risa tonta.
–Habría sido gracioso que...