Dibujo de Universo Pamp.
–Bien, señor Villa, empecemos por el principio.
–¿El Big-Bang, los dinosaurios?
–¿Se está burlando de mí?
–Oh, claro, que es usted católico. Entonces preferirá que empiece por lo del primer día, hágase la luz y todo eso.
–¡Por Dios, señor Villa, no se burle de mí!
–¡Por los santos sacramentos, inspector Lindo, es usted el que me ha detenido sin decirme por qué! ¿Qué quiere que le cuente?
–¡Maldita sea, Villa, quiero que me lo cuente todo!
–Pues no quisiera decepcionarle, pero solo puedo contar a partir del setenta y seis, que es cuando nací. Franco había muerto, llegaba la democracia, el destape…
–¡Señor Villa, déjese de tonterías!
–Pues dígame por qué principio quiere que empiece.
–Está bien, calmémonos. ¿Podría decirnos qué hizo la mañana del siete de julio del dosmil doce?
–Despertarme.
–Vale, conservemos la calma. ¿Y después?
–Ducharme, vestirme, desayunar…
–Vale, vale, tranquilidad, tranquilidad… ¿Estaba su esposa con usted?
–¿Quién, Eva?, ¿en la ducha?, ¿y a usted que le importa mi vida privada?
–¡No, en la ducha no, en su casa!
–Es más, ni siquiera entra en la ducha, se tiene que lavar por partes…
–¡Señor Villa, céntrese! ¿Estaba su mujer en casa?
–No, no estaba.
–¿Por qué?
–Bueno, esto…, porque me ha dejado.
–¿Le ha dejado?
–¡Sí, me ha dejado! ¡Qué pasa!
–¿No será que la ha asesinado?
–¿Asesinar yo a Eva?, ¿está usted loco?, ¿acaso cree que ella se dejaría?
–¡Entonces confiesa haberlo intentado!
–¿Pero qué dice?, ¿como voy a matar yo a mi mujer?, ¿quién le ha dicho a usted que está muerta?, ¿acaso tienen el cuerpo?
–Bueno, esto…, no.
–¿Entonces qué hago yo aquí, encerrado, sometido a este estúpido interrogatorio?
–Bueno, no se sulfure, señor Villa, es que…
–No, no siga, inspector. ¿Puedo irme ya?
–Sí, sí, claro, señor Villa. Disculpe las molestias.
–¿No será, inspector Lindo, que tienen una muñeca hinchable en la morgue?
–No, por Dios, no, eso no. Pero en caso de que fuera así, ¿sabría usted algo al respecto?
–Mire, inspector, ya no podemos seguir así.
sábado, 22 de junio de 2013
sábado, 15 de junio de 2013
La casa por los tejados
Dibujo de Universo Pamp.
–¿Se puede saber quién ha llenado el techo de pisadas?
–Mujer, no te pongas así, habrá sido la criada al limpiar la lámpara.
–No, querido, la criada no se sube al techo con los pies llenos de barro. ¡Esto han sido los niños!
–Bah, una travesura.
–No, les tengo dicho, miles y miles de veces, que no se suban al techo con los pies de barro.
–Bueno, mujer, lo limpiamos en un momento…
–Sí, ahora que están a punto de llegar los invitados.
–Bueno, tampoco pasa nada, nadie se va a fijar en cuatro pisadas en el techo.
–¿Cuatro pisadas? ¡Pero míralo, está todo lleno de pisadas de barro!
–Vale, pues límpialas en un momento.
–Ah no, yo no me subo ahí, que me da vértigo.
–Pues que suba la criada.
–¿La criada?, ¿estás tonto?, ¿no ves que está ocupada preparando la fiesta?
–Oye, te recuerdo que fuiste tú la que se empeñó en comprar este casón con los techos tan altos.
–¡A mí no me hables así!
–Mamá, a lo mejor ha sido un ladrón el que ha dejado las pisadas.
–No, nene, no, los ladrones entran por la ventana, no por el techo.
–Sí, los ladrones, los invitados y todo el que pretenda entrar por la puerta.
–No empecemos con eso, ya te dije que no pagué la entrada porque costaba mucho.
–Ya, ¿y por qué no pones la alfombra roja en la pared, en vez de en el suelo?
–¡Oye, qué buena idea, podríamos ponerla en el techo, para tapar las pisadas!
–Di que sí, a ver si algún despistado se da bruces con la lámpara.
–No tiene gracia, idiota.
–Sí sí, idiota, pero fuiste tú la lista que no tenía dinero para la entrada y se gastó un pastón en ese pedazo de lámpara.
–¡Eh, que la compré para darle clase al salón de baile!
–¿Clase?, ¿baile? ¡Si esta monstruosidad ocupa todo el salón!
–¡Pues ya verás como disfruta la gente bailando en nuestro suntuoso salón!
–Como no bailen con las bombillas de nuestra suntuosa lámpara…
–¡Se acabó, hasta aquí hemos llegado!
–Papá, mamá, no discutáis, que la culpa es mía, si queréis yo me subo a limpiar las pisadas.
–No, cariño, no, no te preocupes y vete a la cama, que ya vienen los invitados. Eso sí, en cuanto acabe la fiesta, voy a echar a tu padre a la calle.
–Eso si no me voy yo antes. Qué duermas bien, hijo.
–¿Se puede saber quién ha llenado el techo de pisadas?
–Mujer, no te pongas así, habrá sido la criada al limpiar la lámpara.
–No, querido, la criada no se sube al techo con los pies llenos de barro. ¡Esto han sido los niños!
–Bah, una travesura.
–No, les tengo dicho, miles y miles de veces, que no se suban al techo con los pies de barro.
–Bueno, mujer, lo limpiamos en un momento…
–Sí, ahora que están a punto de llegar los invitados.
–Bueno, tampoco pasa nada, nadie se va a fijar en cuatro pisadas en el techo.
–¿Cuatro pisadas? ¡Pero míralo, está todo lleno de pisadas de barro!
–Vale, pues límpialas en un momento.
–Ah no, yo no me subo ahí, que me da vértigo.
–Pues que suba la criada.
–¿La criada?, ¿estás tonto?, ¿no ves que está ocupada preparando la fiesta?
–Oye, te recuerdo que fuiste tú la que se empeñó en comprar este casón con los techos tan altos.
–¡A mí no me hables así!
–Mamá, a lo mejor ha sido un ladrón el que ha dejado las pisadas.
–No, nene, no, los ladrones entran por la ventana, no por el techo.
–Sí, los ladrones, los invitados y todo el que pretenda entrar por la puerta.
–No empecemos con eso, ya te dije que no pagué la entrada porque costaba mucho.
–Ya, ¿y por qué no pones la alfombra roja en la pared, en vez de en el suelo?
–¡Oye, qué buena idea, podríamos ponerla en el techo, para tapar las pisadas!
–Di que sí, a ver si algún despistado se da bruces con la lámpara.
–No tiene gracia, idiota.
–Sí sí, idiota, pero fuiste tú la lista que no tenía dinero para la entrada y se gastó un pastón en ese pedazo de lámpara.
–¡Eh, que la compré para darle clase al salón de baile!
–¿Clase?, ¿baile? ¡Si esta monstruosidad ocupa todo el salón!
–¡Pues ya verás como disfruta la gente bailando en nuestro suntuoso salón!
–Como no bailen con las bombillas de nuestra suntuosa lámpara…
–¡Se acabó, hasta aquí hemos llegado!
–Papá, mamá, no discutáis, que la culpa es mía, si queréis yo me subo a limpiar las pisadas.
–No, cariño, no, no te preocupes y vete a la cama, que ya vienen los invitados. Eso sí, en cuanto acabe la fiesta, voy a echar a tu padre a la calle.
–Eso si no me voy yo antes. Qué duermas bien, hijo.
lunes, 27 de mayo de 2013
Untitled 5
Dibujo de Universo Pamp.
–Perdone, ¿este es el bibliobus que va a Móstoles?
–Sí, pero no puedes subir con tantos bultos.
–¿Bultos? Pero si solo llevo el prólogo original de la primera edición, el prólogo especial de la nueva edición, los comentarios extras del editor, y una entrevista al autor.
–Aparte de las mil setecientas páginas que tienes.
–Claro, soy una edición especial.
–Pues aquí no queremos libros como tú, abultas mucho y molestas a los pasajeros.
–¿Y qué voy a hacer a estas horas que no pasan los bibliotaxis?
–¡Habértelo pensado antes de ser tan exclusivo!
–Perdone, ¿este es el bibliobus que va a Móstoles?
–Sí, pero no puedes subir con tantos bultos.
–¿Bultos? Pero si solo llevo el prólogo original de la primera edición, el prólogo especial de la nueva edición, los comentarios extras del editor, y una entrevista al autor.
–Aparte de las mil setecientas páginas que tienes.
–Claro, soy una edición especial.
–Pues aquí no queremos libros como tú, abultas mucho y molestas a los pasajeros.
–¿Y qué voy a hacer a estas horas que no pasan los bibliotaxis?
–¡Habértelo pensado antes de ser tan exclusivo!
lunes, 25 de marzo de 2013
¡Cucarachas!
Dibujo del genial Universo Pamp, cuyo blog os invito a visitar.
Pedro Bestia estaba furioso y fue a hablar con Jorge Jarras.
–¡Esto es una mierda, no aguanto más, dejo la banda!
–Bueno, hombre, cálmate, no sé qué decirte…
–Y que conste que te lo cuento a ti, que eres un tío legal, no como Pablo y Juan, ese par de idiotas pretenciosos, que no sé que se creen.
Juan Lanas se dio por aludido e intervino en la conversación.
–Oye, tú, que si no estás a gusto, ya te puedes ir cagando leches.
–¡Pues claro que me voy, pero porque yo quiero, no porque tu lo digas!
Pablo Macario quiso apaciguar el ambiente.
–Tranquilízate, hombre, podemos llegar a un acuerdo, pero si no estás dispuesto, será mejor que te marches.
–¿Pero qué dices tú? ¡Que eres el peor de todos! ¡Te las das de santurrón y solo eres un escarabajo pelotero! ¡A ver qué hacéis sin mí!
–¿Sin ti? –Juan Lanas le desafió–, cogeremos a Richar Tracas, que es mejor que tú.
–¡Os lo podéis comer con patatas! ¡Pero luego no me llaméis cuando la cosa falle! ¡Cucarachas, que sois unas cucarachas!
Pedro Bestia estaba furioso y fue a hablar con Jorge Jarras.
–¡Esto es una mierda, no aguanto más, dejo la banda!
–Bueno, hombre, cálmate, no sé qué decirte…
–Y que conste que te lo cuento a ti, que eres un tío legal, no como Pablo y Juan, ese par de idiotas pretenciosos, que no sé que se creen.
Juan Lanas se dio por aludido e intervino en la conversación.
–Oye, tú, que si no estás a gusto, ya te puedes ir cagando leches.
–¡Pues claro que me voy, pero porque yo quiero, no porque tu lo digas!
Pablo Macario quiso apaciguar el ambiente.
–Tranquilízate, hombre, podemos llegar a un acuerdo, pero si no estás dispuesto, será mejor que te marches.
–¿Pero qué dices tú? ¡Que eres el peor de todos! ¡Te las das de santurrón y solo eres un escarabajo pelotero! ¡A ver qué hacéis sin mí!
–¿Sin ti? –Juan Lanas le desafió–, cogeremos a Richar Tracas, que es mejor que tú.
–¡Os lo podéis comer con patatas! ¡Pero luego no me llaméis cuando la cosa falle! ¡Cucarachas, que sois unas cucarachas!
domingo, 10 de marzo de 2013
El ratón de Adelaida (homenaje a la gata loca)
Dibujo de Universo Pamp.
–Adelaida tiene un ratón.
–¿Un ratón chiquitín?
–Chiquitín, sí, pero mono.
–¿Y no se lo ha comido?
–Hija, qué va, se ha enamorado como una loca.
–Mujer, todas sabemos que Adelaida siempre estuvo un poco loca.
–¿Loca? ¡Loca de atar!
–¿Y nadie ha intentado comérselo?
–Uy, quita, si cada vez que lo intentamos, el muy cretino nos hace una reverencia y dice, pomposo:
–Ignacio el ratón, a sus pies, señora. De buena gana me dejaría comer por una bella gata como usted, pero yo pertenezco, solamente, a mi amada gata loca.
–¿Y ella no dice nada?
–¿Ella? Ella se ruboriza como una chiquilla y exclama:
–¿No es un encanto?
–Adelaida tiene un ratón.
–¿Un ratón chiquitín?
–Chiquitín, sí, pero mono.
–¿Y no se lo ha comido?
–Hija, qué va, se ha enamorado como una loca.
–Mujer, todas sabemos que Adelaida siempre estuvo un poco loca.
–¿Loca? ¡Loca de atar!
–¿Y nadie ha intentado comérselo?
–Uy, quita, si cada vez que lo intentamos, el muy cretino nos hace una reverencia y dice, pomposo:
–Ignacio el ratón, a sus pies, señora. De buena gana me dejaría comer por una bella gata como usted, pero yo pertenezco, solamente, a mi amada gata loca.
–¿Y ella no dice nada?
–¿Ella? Ella se ruboriza como una chiquilla y exclama:
–¿No es un encanto?
domingo, 24 de febrero de 2013
Se me olvidó que te olvidé
Dibujo de Universo Pamp.
–¿Miguel? … ¿No sabes quien soy?
–Esto… ¿Isabel?
–¿Ya no te acuerdas de mí?
–No, mujer, es que no me acordaba de tu nombre.
–Pero, ¿recuerdas mi cara?
–Sí, claro.
–¿Y todo lo demás?
–Que sí, mujer.
–¿Te acuerdas de aquella noche?
–Sí.
–Me dijiste "te quiero".
–Te dije "te amo".
–Bueno, ¿qué más da?
–Hombre, quererte es quererte, amarte es darlo todo por ti.
–¿Y por qué no lo hiciste?
–Se me olvidó.
–¿Miguel? … ¿No sabes quien soy?
–Esto… ¿Isabel?
–¿Ya no te acuerdas de mí?
–No, mujer, es que no me acordaba de tu nombre.
–Pero, ¿recuerdas mi cara?
–Sí, claro.
–¿Y todo lo demás?
–Que sí, mujer.
–¿Te acuerdas de aquella noche?
–Sí.
–Me dijiste "te quiero".
–Te dije "te amo".
–Bueno, ¿qué más da?
–Hombre, quererte es quererte, amarte es darlo todo por ti.
–¿Y por qué no lo hiciste?
–Se me olvidó.
lunes, 14 de enero de 2013
Fiesta en el camarote de los Cure
Dibujo de Universo Pamp.
Iba a ser un homenaje a la banda más grande, y decidimos interpretar sus mejores canciones. El local era pequeño, y el escenario mucho más. Por primera vez, maldije el día que Roberto incluyó un tercer guitarrista en el grupo. Juantxo estaba arrinconado y le costaba aporrear la batería, Chimo se andaba con cuidado para no golpearnos con el mástil del bajo, y Pedrote no pudo hacer su solo de guitarra. La acústica del lugar era patética, pero la gente estaba encantada, lo único era que no podían alzar los brazos, pues nos tapaban la vista. Un gracioso del público quiso subir a preguntar por su tía Micaela, pero, por suerte, no había sitio en el escenario. Rogelio, escondido tras el teclado, pidió dos huevos duros.
No sé si la actuación estuvo bien, pero en aquel pequeño espacio nos sentimos grandes.
Al final, los chicos lloraron.
Iba a ser un homenaje a la banda más grande, y decidimos interpretar sus mejores canciones. El local era pequeño, y el escenario mucho más. Por primera vez, maldije el día que Roberto incluyó un tercer guitarrista en el grupo. Juantxo estaba arrinconado y le costaba aporrear la batería, Chimo se andaba con cuidado para no golpearnos con el mástil del bajo, y Pedrote no pudo hacer su solo de guitarra. La acústica del lugar era patética, pero la gente estaba encantada, lo único era que no podían alzar los brazos, pues nos tapaban la vista. Un gracioso del público quiso subir a preguntar por su tía Micaela, pero, por suerte, no había sitio en el escenario. Rogelio, escondido tras el teclado, pidió dos huevos duros.
No sé si la actuación estuvo bien, pero en aquel pequeño espacio nos sentimos grandes.
Al final, los chicos lloraron.
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