sábado, 16 de julio de 2016

Inmolación

                                                      Dibujo de Universo Pamp.


–Perdone, señor, se ha dejado su bomba olvidada junto al mostrador de los vuelos nacionales.

–¡Pero, niño! ¿Qué educación es esa? ¿Es que no te han enseñado a no coger lo que no es tuyo?

–Perdone, señor, pero si deja la bomba ahí, podría venir cualquier terrorista desalmado y hacerla explotar.

–¿Y a ti quién te ha dicho que es una bomba?

–Hombre, porque hace “tic-tac”.

–Podría ser un reloj.

–No señor, porque he abierto la maleta y lo he visto. Tiene explosivo plástico y un detonador que marca cinco minutos.

–¿Pero cómo se te ocurre abrir la maleta? ¡Podría haber explotado!

–¿Lo ve como es una bomba?

–No grites, que nos van a oír.

–Se lo dije, es una bomba, es una bomba…

–Mira, chaval, no me gustan los listillos.

–¿Es usted un terrorista? Porque no lo parece.

–Pero, bueno, ¿y cómo se supone que es un terrorista?

–Pues, no sé, usted no es moro…

–¡Musulmán, niño, se dice musulmán!

–Bueno, pues eso…, usted no lleva chilaba, ni barba, ni un fusil kalashnikov…

–¿Pero quién te ha enseñado esas tonterías?

–Lo he visto en la tele, llevan barba y chilaba, disparan al aire, y dicen que hacen la guerra santa.

–Bah, la tele. La tele solo dice estupideces. Tú no sabes cómo es la cosa en verdad.

–Mi padre dice que son idiotas, que les cuentan milongas y les utilizan, que son unos cobardes y no tienen hue…, que no tienen valor para dar la cara.

–¡Tu padre es tonto! ¡No sabe lo que dice! ¿Dónde está tu padre?

–No lo sé. Me he perdido.

–Vaya por Dios… Lo siento… ¡Bueno, que las cosas no son como te las han contado!

–Ya, ya lo sé. Sé que lo hacen porque los marines bombardean su país, destruyen sus escuelas, y les roban el petroleo.

–Bueno, tampoco es así…

–¿Entonces es usted un terrorista mor…, musulmán?

–Y dale, pero que pesadito estás.

–¿Es usted árabe? ¿De Egipto, de Irán, de Afganistán?

–¿Pero qué dices?

–¿Tuvo una infancia difícil? ¿Bombardearon su escuela?

–Mira, chico, eso a ti no te importa. ¿Por qué no coges la maleta y la pones donde estaba?

–¿Está loco? ¿No ve que moriría mucha gente? Lo que hay que hacer es dársela a algún policía. ¡Mire, ahí viene uno! ¡Policía, policía!

–¿Pero qué haces? ¡Baja la mano! ¡Cállate!

–Habrá que llamar a los artificieros.

–Anda, chico, déjalo. Dame la maleta y vete a buscar a tus padres.

–Pero habrá que desconectar la bomba primero, que solo quedaran unos minutos. ¡Policía, policía!

–¿Pero quieres callarte y dejar que cumpla con mi misión?

–Entonces es verdad, usted es un terrorista asesino.

–No me mires así, chaval, no eres quién para juzgarme. No sabes cómo son las cosas.

–Sé que es usted un terrorista asesino, que tiene una bomba, que nos quiere matar a todos, y que intentaba huir.

–Mira, hijo, ya no hay tiempo para discusiones, dame la maleta, busca a tus padres y salir corriendo de aquí.

–Es usted malo.

–Yo te ayudaría a buscarlos, pero esto va a explotar.

–Es usted malo.

–¿Hay algún problema?

–¡Policía, policía, este señor es malo!

–No, agente, no, no hay ningún problema. Este niño, que se ha perdido, y ha encontrado mi maleta.

–Niño, ¿te está molestando este señor?

–No, este señor no me está molestando. Este señor es malo, y no me quiere ayudar a buscar a mis padres. ¡Tome, señor, aquí tiene su bomba!

–¿Bomba? ¿Ha dicho bomba?

–No, no, agente, no, baje el arma, esto no es lo que parece.

–¡Mire, ahí están mis padres! ¡Papá, mamá, corred, que este señor tiene una bomba!

–¡Corre, chico, corre!


–¡Una bomba! ¡Una bomba!

–¡Fuego! ¡Fuego!

–¡Peligro! ¡Peligro!

–¡Socorro!

–¡Todo el mundo fuera!

–¡Arrrggghhh!


–¡Arriba las manos! ¡No se mueva!

–Tranquilo, agente, no dispare.

–Suba las manos.

–¿Para qué, si esto va a explotar? Ande, no sea tonto, guarde el arma y márchese con los demás.

–Está bien, me voy, pero usted no se mueva de aquí.

–¿Y a dónde quiere que vaya, si solo quedan unos segundos? ¡Corra, hombre, corra!


–Me cago en to, qué forma más tonta de morir, aquí solo, con mi propia bomba. ¡Me cago en la madre que parió al niño!

3 comentarios:

  1. Esto se me ocurrió después de uno de los muchos atentados que ha habido últimamente, pero nunca pude darle la forma adecuada. Hoy le he dado un repasito, para colgarlo (como había que colgar a algunos) como protesta ante tanta estúpida crueldad.

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  2. Respuestas
    1. ¡Hay que dialogar más y asesinar menos!

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